21 ene. 2011

Asun Requena en la Bienal de Arte Efímero del Toboso 2009


Pto. de encuentro 1 en el Tránsito


  Pto. de encuentro 2 en el Tránsito
 
  Me permito en este comienzo, considerar a Kandinsky cómo el padre del píxel antiguo. El nos inició en el infinito mundo de la compresión y proceso de abstracción mental del punto, y de su prolongación repetida, que es la línea. Por ello, entre la propuesta presenta por la Bienal y el proyecto que estoy desarrollando desde hace dos años, Tránsito, en el que podemos encontrar obra fotográfica, audiovisual, escultórica, textos, etc, enmarco estos puntos de encuentro.

De todos significados que podemos dotar a esta estructura mínima, llamada punto, he recopilado el de “punto de encuentro”.

En esta Sociedad en la que ahora vivimos, cada vez se gasta más energía en la comunicación tecnológica, y menos en la comunicación verbal, por lo cual, ya hace años, nació un fenómeno dentro de las grandes áreas cómo el punto de encuentro donde la gente quedaba, gastando así, menos energía en quedar por ejemplo, en la esquina de la calle tal que enla za con, etc.

  En Irlanda, si creo recordar, los puntos negros de carretera se marcan con un gran punto negro.

  Con estas dos ideas básicas cómo punto de encuentro entre la vida y la muerte, entre lo que comienza y termina, nace “Punto de Encuentro 1 en el Tránsito”. Sobre el punto, tres tapetes blancas y plateadas, con todo lo que el número tres encierra en su simbología. Estos tapetes, llevan para mi, la fusión entre la España de Buñuel con ese aire “ chic “ (no se cómo se esbribe) y la alienación del mercado actual.
  Sin embardo,” Punto de Encuentro 2 en línea de Tránsito”, es una propuesta adaptada al Toboso, pensada sólo para él.
 
Nace de los recuerdos con más de 10 años de juventud, en los tiempos en que Internet no existía, y el píxel sólo era grafía. Turismo de Castilla La Mancha me mandó un gran sobre con información y así llegué al Toboso. Recuerdo la Plaza donde el Quijote se arrodillaba ante Dulcinea y un rato después llegué a la puerta de Dulcinea. Estaba cerrado, no pude entrar y mi imaginación voló y voló.

  Ambas obras son para utilizarlas para que sean punto de encuentro, se pueden pisar porque por supuesto, su carácter es efímero.


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